jueves, 11 de octubre de 2012

Taller de narrativa en línea (Introducción)






Descripción del curso:
El curso-taller de narrativa en línea pretende brindar las herramientas necesarias para la apreciación, análisis  o creación de un texto narrativo. El contenido del mismo está enfocado en las tres unidades básicas de la narración: acción, espacio y tiempo.

Se trata de un curso introductorio por lo que no es necesario ningún conocimiento previo. Sin embargo, ofrece las herramientas necesarias para que el alumno entendido profundice en los conocimientos de la materia.

Objetivos:
  • Leer y comentar de forma crítica algunos textos representativos del género narrativo.
  • Aplicar los conceptos de acción, espacio y tiempo al análisis de un texto narrativo.
  • Crear un texto narrativo (cuento corto) tomando en cuenta las tres unidades básicas del relato: acción, espacio y tiempo.

Perfil del participante:
El presente curso esta dirigido a estudiantes, maestros y a cualquier persona interesada en adquirir los conocimientos y las habilidades necesarias para la apreciación, análisis y/o creación de un texto narrativo. El único requisito indispensable es tener gusto por la lectura de textos narrativos.

Metodología: Curso en línea.
El tutor enviará  semanalmente la información, las lecturas y la descripción de las actividades a los participantes (en caso de que el participante cubra el costo del curso en un único pago se le entregará la guía y la antología completas al inicio del curso).

El participante realizará las actividades programadas y las enviará vía email al tutor, quien le reenviará las actividades revisadas y con las anotaciones correspondientes.

Todas las actividades serán publicadas de manera semanal en un blog privado destinado al curso. Este blog podrá ser utilizado como un foro por el participante, para interactuar con el tutor y otros participantes.  

Contenido:

Introducción: ¿Qué es una narración?
                Subgéneros narrativos.
                La verosimilitud y el mundo narrativo.
                La labor creativa del escritor.

  1. La acción
1.1   La secuencia de un texto narrativo (“Sintaxis funcional”).
1.2   Clasificación de los personajes a partir de sus acciones (“Modelo actancial”).
1.3   Caracterización del narrador por su participación en la acción (protagonista o testigo).

  1. El espacio
2.1 Fenomenología del espacio narrativo.
2.2 Forma espacial del personaje (“Teoría del horizonte y el entorno del personaje”).
2.3 Caracterización del narrador por su ubicación en el espacio narrativo (dentro o fuera).

  1. El tiempo
3.1 Tiempo de la historia, tiempo del relato y tiempo del discurso.
3.2 Anacronías (analepsis y prolepsis).
3.3 Sentido espacio-temporal del relato (el cronotopo).

Duración:
6 semanas.

Inicio:
Lunes, 12 de noviembre de 2012.

Fecha límite de inscripción:
Miércoles, 7 de noviembre de 2012.

Cupo limitado.
12 personas.

Costo:
$ 600. 00 pesos

Información e inscripción en:

Síguenos en las redes sociales:
            Facebook y Twitter.

martes, 9 de octubre de 2012

Las unidades básicas de la narración: Acciones, espacio y tiempo


Al expresarnos a través del lenguaje oral o escrito nos exponemos, afirmamos nuestra existencia, nos abrimos al mundo en busca de contactos y respuestas. El uso del lenguaje es el rasgo distintivo que aparta al hombre de los demás seres comunicativos. No somos hojas en blanco, somos pergaminos, discurso, escritura viva.

El relato es una de las formas que adopta el lenguaje, la más antigua y significativa. Desde tiempos remotos el hombre ha sentido necesidad de expresar el mundo que lo rodea, su historia y sus creencias a través de narraciones.

Nuestra vida es un extenso relato lleno de simbolismos e imborrables marcas de existencia. Somos lenguaje y narración, y a la vez participes de un extenso relato, interminable e inabarcable, como El libro de arena de Borges, somos un capítulo del gran relato del hombre.

Y como personajes nos determinan nuestras acciones, el espacio y el tiempo. Éstas son las tres unidades fundamentales de la narración. Para Mijaíl Bajtín, es imposible disociar al personaje de sus a acciones y del entorno que lo dotan de sentido.

Por otro lado, el narrador, al igual que el personaje, depende de las unidades básicas de la narración. Es posible caracterizar al narrador a partir de su participación en las acciones y su ubicación espacio-temporal en el relato.

Ya sea si pretendemos analizar un texto narrativo o nos proponemos escribir un cuento o una novela, nuestro éxito dependerá de conocer a profundidad las tres unidades básicas de la narración: acciones, espacio y tiempo.

lunes, 8 de octubre de 2012

2. Cómo citar: Cita directa y cita indirecta

Recurrir a las ideas o las palabras del trabajo intelectual de otro es algo casi inevitable en un texto de investigación. No hacerlo implicaría un riesgo grande pues, sin saberlo, podríamos estar recorriendo caminos ya trazados.


La citación es entonces una práctica y una herramienta muy útil en el trabajo de investigación. Es tomar en cuenta lo que alguien más dijo, para decir lo propio acerca de un tema determinado. Aprender a citar correctamente es algo indispensable para quien se ha propuesto redactar un reporte de investigación, un ensayo o una tesis.  

Las comillas señalan una cita directa.
Existen dos formas de citar el trabajo intelectual de otra persona. En primer lugar, podemos transcribir sus ideas haciendo uso de las palabras exactas: cita directa. Esta forma debe señalarse con comillas “ ” y debemos especificar las páginas del  fragmento transcrito.

Cuando una cita directa supera la cuatro líneas se debe separar del cuerpo del texto  y sangrar cinco golpes. En este caso las comillas ya no son necesarias. Dependiendo del estilo editorial, se aconseja reducir un punto el tamaño de letra.

En ocasiones, podemos hacer referencia únicamente a las ideas de alguien más, sin recurrir a las palabras exactas. Utilizamos la paráfrasis, es decir, expresamos con nuestras propias palabras lo que alguien más dijo. A esta forma se le llama cita indirecta. Aquí no son necesarias las comillas ni las páginas, pero no podemos dejar de darle crédito al autor y a su obra.

viernes, 5 de octubre de 2012

3. Cómo editar un libro: La disección de un libro



En el presente artículo nos hemos propuesto diseccionar un libro, con el fin de presentar cada una de sus partes y sus características. Para realizar usted mismo la disección, no es necesario ningún objeto pulso cortante, basta con tener un libro a la mano.

Comencemos por retirar la piel del libro llamada cubierta o primera de forros,  en ésta deben leerse el nombre del autor, el título de la obra y el nombre de la editorial. De ser el caso, también deben incluirse el número del volumen o tomo y el título de la obra de la que forma parte.

Al reverso de la piel encontramos la segunda de forros, por lo general en blanco. Le sigue un espacio en blanco que se extiende por las dos primeras páginas, llamadas páginas falsas u hoja de cortesía.

Si hacemos un corte un poco más profundo nos encontraremos con la página 3 del libro llamada anteportada o portadilla, en la que podremos leer el título del libro. Detrás hallaremos una página, por lo general en blanco, llamada frente-portadilla.

Le sigue la portada, ubicada en la páginas 5. Aquí podremos inspeccionar los siguientes datos: nombre del autor, título de la obra, editorial, nombre y logotipo,  y su localidad.  Tras la portada encontramos la página legal, donde se incluyen los datos legales del libro: información sobre los derechos de autor y edición original, si la hubiera; fecha de publicación, editorial y su domicilio; y el número ISBN.

Las partes del libro
De existir un epígrafe o dedicatoria éste aparecerá en la página 7, en cuyo caso la página 8 aparecerá en blanco. De lo contrario, el texto o cuerpo del libro iniciará en la página 7, que es lo más usual.

Dependiendo del estilo editorial, el Índice general podrá encontrarse al inicio o al final del texto, como se acostumbra en México. Todos los demás anexos, cuadros, notas, bibliografía, glosario, índices analíticos, etc., se incluirán al final del cuerpo del libro.

Casi al final de nuestra disección nos encontramos con el colofón. En éste hallaremos algunos datos de la impresión de la obra como nombre y domicilio del impresor, fecha de la impresión y número de ejemplares.

Llegamos por fin a la tercera de forros por lo general en blanco, al reverso se encuentra el final de nuestro libro, donde se suele incluir una breve presentación del libro y el currículum del autor. Esta parte final recibe el nombre de cuarta de forros o contraportada.

Algunos libros cuentan con una prolongación de forros, especie de orejas llamadas solapas. Por lo general, son utilizadas con fines publicitarios.

martes, 2 de octubre de 2012

El escritor, las editoriales y la red 2.0

Uno de los obstáculos para el autor que desea publicar y dar a conocer su obra es el negocio editorial. Las grandes editoriales se rigen por ganancias, sus esfuerzos están dirigidos al libro más vendido: los nombres de las vacas sagradas de la literatura se han convertido en su inagotable mina de oro. Toda nueva propuesta es medida en virtud a sus posibilidades de explotación comercial, aún en demérito de la calidad artística. Ante este panorama desalentador muchos autores, hoy reconocidos, tuvieron que recurrir en algún momento de su carrera a las editoriales independientes.

Enfocadas en la calidad y la novedad de las propuestas, las editoriales independientes han venido a llenar el vacio cultural dejado por las grandes casas editoras. Sin embargo, a pesar del florecimiento de una gran cantidad de editoriales independientes, lograr la publicación de una obra, cuando se es un autor nuevo: sin premios, ni reconocimientos y sin las relaciones o conexiones necesarias, se vuelve una tarea ardua y en ocasiones desesperante y desesperanzadora. La autoedición de la obra es, por otra parte, una opción viable para publicar; pero implica un riesgo que el autor no siempre tiene la posibilidad de afrontar.

La red 2.0 y las redes sociales han suscitado la democratización de la información, la cultura y, por supuesto, la literatura. Hoy en día todos podemos compartir nuestras creaciones: pensamientos, poemas, minificciones por medio de Facebook y Twitter. Existen un gran número de grupos, blogs, revistas electrónicas, donde se comparte el trabajo creativo de sus participantes. Algunos críticos han querido ver en esta apertura la degradación de la literatura; pero la democratización electrónica, no significa, en todos los casos, la pérdida de la calidad de lo que se lee y se produce.

En este marco tecnológico han surgido las llamadas editoriales virtuales dedicadas a la publicación y divulgación de obras en formato electrónico a través de Internet. Los grandes monstruos editoriales y las editoriales independientes han comenzado explotar este mercado, ofreciendo sus colecciones como Ebooks. Existen, por otro lado, portales de uso gratuito como Bubok, que permiten la autoedición y autopublicación de una obra, la cual puede ser comprada en línea. Este tipo de portales ofrecen, además, servicios de maquetación, diseño, revisión e impresión bajo demanda.

Tomado de:
Colectivo Edipo

lunes, 1 de octubre de 2012

1. Cómo citar: Sistemas de referencia



Existe una enorme diversidad de sistemas o estilos de referencias bibliográficas y de citación. Éstos nos permiten sustentar el aparato crítico de una investigación y dar crédito al trabajo intelectual de otras personas.  No hacer uso de estas herramientas de manera correcta dificultaría el desarrollo de una investigación y, además, nos haría incurrir en plagio.

La práctica deshonesta del copy-paste se ha generalizado a tal manera en la sociedad, que la encontramos aun en círculos académicos elevados. No es sólo el estudiante de secundaria o bachillerato quien ha hecho suya esta práctica, son estudiantes de licenciatura y posgrado, e incluso investigadores.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/8/89/Apapubman.jpg

Supongamos que un porcentaje importante de estos casos ocurre por ignorancia, sin embargo, desconocer una norma no justifica no respetarla. Un primer paso para evitar el “plagio involuntario” sería superar la ignorancia: aprender cuándo y de qué manera citar correctamente.

Básicamente existen dos formas de anotar la referencia de una cita. La primera es a pié de página, para la que se emplean llamadas númeradas.1 En ocasiones las notas se incluyen a final del texto, dependiendo del estilo editorial. Esta forma es cada vez menos utilizada pues entorpece la lectura fluida del texto, su uso se ha restringido para las notas comentadas.

Existe otra forma de citar, mucho más usual hoy en día pues la referencia se incluye dentro del texto, sin entorpecer su lectura. Se colocan, entre paréntesis y al final de la cita, los apellidos del  autor, el año de la publicación y en el caso de las citas textuales se específica las páginas del fragmento citado (Apellidos, año: pp.). Al final del texto se incluirán las referencias completas.

A continuación enlistaremos algunos de los sistemas de referencia:
·         APA (American Psychological Association) Style
·         Chicago Style
·         Hardavar Style
·         ISO (International Organization for Standardization) Style
·         MLA (Modern Lenguage Association) Style